Alimentacion y memoria

nutrición a

tu alcance

En la actualidad hay mucha conciencia sobre la importancia que tiene una alimentación saludable para conservar nuestra salud y disminuir el riesgo de padecer algunas enfermedades como diabetes, hipertensión, infartos e incluso algunos tipos de cáncer. Sin embargo, ¿en alguna ocasión te has detenido a pensar que tu alimentación te puede ayudar a mantener un cerebro saludable por más tiempo? 

 

El estilo de vida que llevamos, es decir lo que comemos, dejamos de comer e incluso la cantidad que consumimos así como la actividad física que realizamos no sólo afecta a nuestro peso corporal, tenemos que considerar que también afecta la forma en que nuestro cerebro trabaja, es decir, nuestro estado de ánimo, motivación y nuestro desempeño mental están influenciados por los alimentos que consumimos o que dejamos de consumir.

 

Para ayudar a mantener tu memoria o disminuir la perdida de memoria que ocurre con la edad debes de considerar que existen 3 factores clave:

 

 

Alimentación saludable

 

Una alimentación saludable que incluya una gran variedad de alimentos pero sin excesos, te ayudará a mantener la salud de tu cerebro. Lo ideal, es que fracciones tu comida en 5 tiempos al día, las tres principales y dos refrigerios, con lo que mantendrás el nivel de energía constante para el adecuado funcionamiento de tu cerebro. 

 

Por otra parte, existen algunos alimentos que por su variedad o contenido de nutrimentos pueden ayudar a tu cerebro a mantenerse en forma, algunos de ellos son:

 

Acidos grasos Omega 3 

 

Los ácidos grasos omega 3 son un nutrimento importante para el desarrollo de nuestro cerebro, su consumo es de vital importancia para las mujeres embarazadas, ya que los ácidos grasos omega 3 intervienen en el desarrollo del cerebro del bebé en gestación.

Algunos alimentos donde los puedes encontrar de manera natural son: salmón, atún, trucha, ostiones, sardinas, aceite de soya, nueces, almendras, aceite de oliva, aguacate, entre otros.

El consumo de estos ácidos grasos no sólo protege y ayuda a la salud de tu cerebro sino también la de tu corazón. 

 

 

Antioxidantes

 

Uno de los principales enemigos para nuestro cerebro son los radicales libres que se producen cuando nuestro cuerpo está sometido de forma habitual a ciertos factores como el estrés, contaminación, humo del cigarro, entre otros.

Conforme van pasando los años, la sensibilidad de nuestras células a este tipo de daño se incrementa al mismo tiempo que nuestra capacidad de recuperarnos del daño disminuye.

Los antioxidantes, como la vitamina C, vitamina E y betacarotenos, disminuyen el daño que producen estos radicales libres a nuestro cuerpo.

Los mejores antioxidantes son los que se encuentran de manera natural en los alimentos, algunos alimentos que debes incluir de forma habitual en tu alimentación son: chocolate,, moras, almendras, arándanos, avellanas, avena, manzana, uvas, aguacate, naranja, kiwi y espinacas.

 

Además de incluir los alimentos mencionados anteriormente, asegúrate de disminuir el consumo de grasas saturadas y aumentar tu consumo de fibra incluyendo alimentos como cereales integrales, leguminosas y la mayor variedad posible de frutas y verduras.

 

 

Hidratación adecuada

 

Alrededor del 80% de nuestro cerebro es agua, por lo que hay que mantenerlo bien hidratado para que pueda realizar sus funciones de forma adecuada. Un síntoma común de deshidratación que pasamos por alto es el dolor de cabeza, es una señal de que nuestro cuerpo necesita agua para seguir funcionando adecuadamente. 

La recomendación de los expertos es que consumas al día alrededor de 2 litros de agua, de preferencia que sea agua natural. 

 

 

 

 

Ejercicio

 

Cuando se trata de mantener la salud de tu cerebro realizar ejercicio físico de forma habitual resulta tan importante como tu alimentación.

La recomendación de los expertos es que practiques ejercicio aeróbico como nadar, correr, caminar o andar en bicilceta de 4 a 5 veces por semana durante al menos 30 minutos.

 

Ten presente que los cambios que realices en tu alimentación y estilo de vida deben de ser permanentes.