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Significado de tus antojos

​¿Es común que tus antojos sean siempre por algún alimento en específico, como: chocolate, dulces, helados o algún otro?. Ese antojo se puede deber a que tu cuerpo te está avisando que necesita de algún nutrimento en especial. Lo anterior no significa que con ese pretexto puedes correr a satisfacer todos tus antojos porque tu cuerpo lo necesita, al contrario, debes de poner especial atención en los alimentos que eliges, en su variedad y cantidad, para asegurar que estás proporcionando a tu cuerpo los nutrimentos que necesita para mantenerse saludable. Algunos de los antojos más comunes son: Chocolate Nutrimento que podría faltar: MagnesioAlgunos alimentos que lo contienen: cereales de grano entero, leguminosas, nueces, frutas y verduras.  Queso Nutrimento que podría faltar: CalcioAlgunos alimentos que lo contienen: leche y sus derivados (elige alternativas bajas en grasa), chía, brócoli, leguminosas, ajonjolí, almendras, espinacas, tortillas de maíz, salmón, sardinas.  Pan Nutrimento que podría faltar: NitrógenoAlgunos alimentos que lo contienen: todos aquellos que te proporcionen proteínas como carne, pollo, pescado, leguminosas y oleaginosas.  Alimentos muy salados Nutrimento que podría faltar: Cloruro o por cambios hormonalesAlgunos alimentos que lo contienen: aceitunas, apio, jitomate. Si estos antojos están relacionados con cambios hormonales, te pue ayudar realizar ejercicio físico de forma regular, buscar actividades que te relajen como leer un libro y consumir vegetales de hoja verde.  Masticar hielo Nutrimento que podría faltar: hierroAlgunos alimentos que lo contienen: carne, pollo, pescado, camarón, calamar, vegetales de hoja verde, frijoles, etc.  Refrescos Nutrimento que podría faltar: CalcioAlgunos alimentos que lo contienen: leche y sus derivados (elige alternativas bajas en grasa), chía, brócoli, leguminosas, ajonjolí, almendras, espinacas, tortillas de maíz, salmón, sardinas.  Papas fritas Nutrimento que podría faltar: CloruroAlgunos alimentos que lo contienen: aceitunas, apio, jitomate, entre otros. Satisfacer nuestros antojos con los alimentos no adecuados puede hacer que consumamos calorías adicionales dando origen a un problema de sobrepeso u obesidad. 

¿Hambre o Antojo?

Estás a la mitad de la mañana y de repente sientes un deseo incontrolable por consumir algún alimento, y por más que tratas de no pensar en él, no encuentras otro remedio que ir corriendo a buscarlo, ¿te ha pasado alguna vez?. Lo peor es cuando sucede muy seguido, porque los antojos no tienen horarios ni días de la semana para presentarse, y darnos ese gusto puede originar que acabemos consumiendo un exceso de calorías. Cuando sentimos antojos, a menudo están más relacionados con nuestro estado de ánimo que con la sensación de hambre. Es común que utilicemos la comida como una forma para relajarnos, aliviar el estrés, el aburrimiento, porque nos sentimos solos, estamos tristes o deprimidos, o incluso cuando nos sentimos ansiosos.  El problema viene después, ya que la comida no va a solucionar nuestros problemas, al contrario, después de comer por antojo, tendremos un problema más ya que nos sentiremos culpables y es probable que si caemos en antojos muy seguido subiremos de peso generando una razón más para sentirnos estresados y angustiados. Una forma de evitar caer en antojos, es poder identificar si comemos por hambre o por antojo, te comparto algunas diferencias que te ayudarán a lograrlo: Antojos: Usualmente son por un alimento en especifico, habitualmente son alimentos altos en grasa y calorías, como chocolates, dulces y comidas grasosas.Aparecen de repente.El antojo no desaparece hasta que comemos “ese” alimento.A menudo están relacionados con sentimientos negativos o cuando estamos sometidos a situaciones de estrés.Después de comer tu antojo, te sientes culpable.Los antojos pasan con el tiempo. Si es un antojo pasará después de 15 minutos.En el caso de las mujeres es común que aumenten durante el embarazo y el ciclo menstrual.Pueden ser más frecuentes cuando estás a dieta, especialmente si estás renunciando a tus comidas favoritas.Pueden ocurrir incluso después de haber comido recientemente.  Hambre: Por lo general, ocurre cuando no has comido durante varias horas.Aparece de forma paulatina.Tu cuerpo te envía algunas señales como dolor en la parte superior del estómago, “ruidos” en tu estómago, dolor de cabeza o sensación de debilidad general.No desparece con el tiempo.No es por algún alimento específico. La próxima vez que tengas un antojo no caigas en él, toma un vaso de agua natural y busca una distracción que mantenga tu mente ocupada como leer, hablar por un amigo, escuchar música, dar un paseo, caminar, andar en bicicleta, hacer ejercicio, etc., después de 15 minutos el antojo habrá desaparecido. También es importante que te mantengas hidratado, es común confundir la sensación de sed con hambre. Ten presente que evitar los antojos, te puede ayudar a mantener un peso saludable.​

Ayuda a tu cuerpo a disminuir el estrés y la ansiedad

El estrés es una reacción que ocurre en nuestro cuerpo cuando nos enfrentamos a situaciones donde nos sentimos amenazados, y que nos permite actuar o reaccionar de forma rápida para protegernos y preservar la vida. Algunos de los cambios que ocurren en nuestro cuerpo cuando estamos sometidos a situaciones que nos producen estrés son: aumento del ritmo cardíaco, la respiración se acelera, los músculos se contraen y la presión sanguínea aumenta. Nuestro cuerpo está diseñado para manejar cierta cantidad de estrés, sin embargo, cuando estamos sometidos a situaciones que nos mantienen bajo un estrés constante, pueden afectar nuestra salud de muchas formas, por ejemplo, incrementa nuestra preferencia por alimentos altos en grasas saturadas y azúcar, lo que a su vez favorece un incremento de peso, altera la calidad de y patrones de sueño e incluso puede aumentar la presión arterial, incrementar la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes entre algunas otras. Aunque de forma general las situaciones que nos producen estrés están fuera de nuestro control, los alimentos que consumimos pueden ayudar a aliviar la tensión disminuyendo tus niveles de estrés. Algunos de los alimentos que te debes asegurar de incluir en tu alimentación diaria son: Vegetales de hoja verde Como espinaca, lechuga, espárragos o brócoli, ya que favorecen la secreción de hormonas como la serotonina y dopamina que ayudan a tu cuerpo a relajarse.  Verduras crudas Comer verduras crudas como zanahoria, apio o jícama te puede ayudar a  relajar tu quijada y aliviar la tensión de forma natural, además te aportan muy pocas calorías y ayudan a evitar que caigas en antojos.  Frutas y verduras Sin importar el color que elijas, sólo busca consumirlas de preferencia frescas y con cáscara en lugar de sólo en jugos, te van a ayudar a disminuir la ansiedad y a calmar tus nervios. Además su contenido de antioxidantes disminuye los efectos negativos que el estrés produce en tu cuerpo.  Leche Un vaso de leche tibia antes de dormir te puede ayudar a relajarte y conseguir un sueño profundo y reparador que disminuirá tu estrés. Prefiere las versiones bajas en grasa.  Aguacate Consumir cantidades adecuadas de ácido fólico en tu alimentación puede disminuir la probabilidad de padecer depresión. Además del aguacate algunos otros alimentos que contienen ácido fólico son: coliflor, coles de bruselas, zanahorias, frijoles, aguacate, naranja, fresas, entre otras.  Almendras Las almendras contienen una gran variedad de nutrimentos como la vitamina E para reforzar el sistema inmune, vitaminas del complejo B, que pueden hacerte más resistente durante episodios de estrés o depresión. Puedes incluirlas como refrigerio a media mañana, agregar a tus ensaladas o sopas e incluso a tus postres. Una porción son alrededor de 10 piezas. Ten presente que preservar tu salud es la mejor manera de mantenerte fuerte para poder seguir ayudando a todas las personas que quieres. Recuerda que México y la gente que ames te necesita fuerte por mucho tiempo. ​

Pollo al Pastor

Ingredientes 50g de achiote4 chiles guajillos1/2 taza de jugo de piña1/2 taza de jugo de naranja30ml de vinagre de manzana1/2 cebolla (dividida en 2 cuartos)1 cucharada de orégano1 cucharada de páprikaPimienta y sal al gustoCilantro al gusto (previamente lavado y desinfectado)2 tazas de piña cortada en cubitos1 kilogramo de pollo cortado en fajitas  Preparación En una cacerola poner a hervir agua, cuando haga ebullición colocar los 4 chiles guajillos y dejarlos hasta que estén suaves. Retirar del fuego.Quitar las semillas y el tallo y colocar en la licuadora.Agregar a la licuadora el resto de los ingredientes a excepción del cilantro, la piña en cubos y el pollo. Si sientes que la salsa te queda muy espesa puedes agregar un poco del agua donde se cocieron los chiles.Con esa salsa marina el pollo, asegúrate que todo el pollo quedó bien impregnado de la salsa.Agrega al pollo el otro cuarto de cebolla partida en trozos pequeños, las 2 tazas de piña en cubitos y cilantro al gusto.Deja reposar por un par de horas.Coloca en un sartén con teflón y cocina hasta que el pollo esté bien cocido.Puedes acompañar con tortillas, limón y la salsa de tu preferencia

Tips para disminuir tu colesterol

Niveles elevados de colesterol o triglicéridos en sangre pueden incrementar tus probabilidades de sufrir un infarto y en la mayor parte de los casos no producen síntomas. Por lo que resulta importante, conocer nuestros niveles sanguíneos de estos elementos para poder proteger la salud de nuestro corazón. Para prevenir o detectar a tiempo algunos factores que podrían afectar la salud de tu corazón, existen algunos indicadores que deberías de conocer, como son tus niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Pregunta a tu doctor si es necesario realizarte exámenes clínicos para determinarlos. Existe la creencia errónea que sólo los adultos mayores deben de realizarse este tipo de exámenes, y no es así, lo ideal sería que se realizaran una vez cada 5 años a partir de los 20 años o antes si es que existen antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares, niveles altos de colesterol, triglicéridos e hipertensión. Para disminuir tus niveles de colesterol, debes considerar: Mantener un peso saludableSi tienes sobrepeso u obesidad es importante que busques la ayuda de un nutriólogo para que te ayude a perder peso y/o mantener un peso saludable. Disminuye tu consumo de grasa saturada  Para disminuir tus niveles de colesterol en sangre es necesario disminuir o evitar el consumo de grasas saturas y grasas trans. En el caso de los productos industrializados lee siempre las etiquetas para asegurarte que no contienen este tipo de grasas.Las grasas saturadas normalmente son sólidas a temperatura ambiente y las encuentras en productos de origen animal como carne, leche, queso, yogurt, mantequilla, helado, chocolate, embutidos, chorizo, tocino, jamón, entre otros alimentos.Las grasas trans las pueden contener alimentos industrializados como margarina, botanas, galletas, entre otros.  Modera el consumo de sodio Hacerlo te puede ayudar a proteger la salud de tu corazón. Disminuye tu consumo de forma paulatina, en lugar de sal puedes usar condimentos como especias, entre más naturales mejor. Retira el salero de la mesa y no agregues sal a los alimentos ya preparados.No olvides que es importante leer las etiquetas, ya que aunque hay productos que naturalmente no deberían contener sodio, es común que lo agreguen como conservador, así que lee siempre las etiquetas y elige aquellos que tengan el menor contenido de sodio. Aumenta consumo de fibra Aumentar tu consumo de fibra te puede ayudar a disminuir los niveles de colesterol. La encuentras de forma natural en frutas, verduras, leguminosas y cereales de grano entero.En todos los cereales que consumas (pan de caja, bolillo, tortillas, galletas, pastas para sopa, cereales para el desayuno, etc.) elige siempre los que tengan mayor contenido de fibra y trata de que al menos la mitad de los cereales que consumas a lo largo del día sean altos en fibra.Aumenta el consumo de forma gradual, por ejemplo, si preparas una pasta la mitad puede ser de pasta integral y la otra mitad de la pasta que acostumbras habitualmente, es importante que consideres incrementar el consumo de agua para obtener los beneficios de la fibra y evitar problemas digestivos. Modera el consumo de alcohol  Evita fumar  Algunas otras recomendaciones que te pueden ayudar son:     Realiza 5 comidas al día, 3 comidas principales y dos refrigerios. Prefiere carnes magras (con poca grasa), retira la grasa visible de la carne o pollo antes de cocinar, desgrasar los caldos de carne o aves en frío. Elegir leche reducida o sin grasa y quesos frescos bajos en grasa en vez de quesos maduros altos en grasa.  Aumenta el consumo semanal de pescado a unas cuatro raciones, y procura consumir con más frecuencia pescado azul (atún, sardina, salmón). Utiliza aceites vegetales (oliva, cártamo, soya etc.) en lugar de mantequilla o margarina.  Consume al menos 5 porciones de fruta y verdura al día, preferiblemente con cáscara, y crudas. Aumenta el consumo de leguminosas (frijoles, lentejas, habas o garbanzos) a 3 veces por semana. Lo ideal es que al menos una vez a la semana consumas leguminosas como platillo principal y durante el día en al menos una comida incluye leguminosas. Evita alimentos con exceso de grasa como frituras, capeados o empanizados, prefiere las preparaciones donde se utiliza poca grasa como a la parrilla, a la plancha, asados, hervidos o al vapor.  En el caso de los huevos, sólo consume la clara y no más de 2 veces por semana.  Disminuye el consumo de azúcar y productos que las contengan como postres, galletas, etc. El ejercicio físico moderado mejora los niveles plasmáticos de colesterol y triglicéridos, por lo que se recomienda realizar diariamente por lo menos 45 minutos de ejercicios aeróbicos como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta.  Nunca es demasiado tarde para realizar cambios saludables que ayuden a mantener tu salud y calidad de vida.

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